La semana pasada estuvimos en la feria Who´s Next de París presentando la colección SS19. Porque sí, de verdad, el invierno volará y en nada, ¡regresará el verano!

Y claro, en nuestros ratos libres, aprovechamos para perdernos por la ciudad de la luz. Hoy, os descubrimos nuestros imprescindibles para disfrutar de París en sólo 24 horas. A nosotras, siempre, siempre ¡nos roba el corazón!

Nos encanta comenzar el día desayunando en cualquiera de sus maravillosas pasterías. Un zumo natural, un croissant de los de verdad, un café au lait et on y va!

Otra cosa que nunca nos cansamos de hacer en París es visitar un museo. El Museo d'Orsay, la Fundación Cartier o el Palais de Tokyo son nuestros preferidos. ¡Cuántas opciones y qué poco tiempo! Y recuerda, imprescindible calzado cómodo como nuestras sneakers.

¿Un lugar para comer? Ya os hemos dicho en mil y una ocasiones que nos encantan los mercados. Y en París hay uno ideal para disfrutar de un almuerzo con encanto: Marché des Enfants-Rouges. Es un mercado con un montón de restaurantes dentro y puestos de comida. Es muy auténtico y dicen que es uno de los mercados más antiguos de París. Así que, bon appétit!

Nos pierde el dulce y a media tarde, ¿quién se resiste a él? Si estamos de paseo, un crêpe au chocolate siempre es bien. Y si por casualidad (siempre por casualidad), en nuestra ruta nos encontramos con Ladurée pues… ¡imposible esquivarlo! Lugar ideal para lucir una de nuestras boinas de lana merino.

En el barrio de Le Marais podríamos estar horas y horas. En él se encuentra Merci, la concept store imprescindible… ¡Te querrás llevar todo a tu casa!

Otro barrio que nos encanta es Saint-Germain-des-Prés. Es también muy céntrico y tiene mil callecitas típicas para perderse. Aquí, las tiendas son mas de decoración, de perfumes, delicatessen… De hecho, está el Le Bon Marché que es el paraíso gourmet.

Y qué mejor manera de terminar el día que cenando en Marlon, muy cerquita de la Torre Eiffel y despedirla iluminada. Y este vestido es ideal para este plan.

Esperamos que a ti también, ¡París te E-NA-MO-RE!